Tren de despedidaLa mirada gacha.
Los ojos caídos.
El desconsuelo pesado y a la espalda.
La caricia a tu lado pero insinuada.
El rencor a siniestra y en la boca la espada. Y en las manos la impotencia de no ser -o peor-, de ser para nada.
Miel y chocolate
Tomaste alegre unos y otros.
Algo de ti –presumo-, se ofreció con el delicado sabor de los ricos obsequios.
Los hice míos desnudando tus manos.
Tu sonrisa insinuó ternura.
Cuando el invierno termina me abandonan
el fruto de la abeja
y la dulzura amarga de cualquier chocolate.
Vanidad
Aquí en la piel, la noche.
El ladino cardo, aquí en la piel.
no madura,
y rompiendo las rocas del mar, las olas.

una violácea, la otra azulada. ¡Marchitas las dos!.
y el desierto sin noche
y sin agua.
Ese extraño sobresalto ineluctable, aquí en la piel.
Algo en mí no quiere dejarte penar.
Aquí, aquí... En el alma y aquí.
E tu mi mancherai
Pero a veces, tantas veces, en sueños me enamorabas.
Y yo buscando. Y tu evitando.
No estarás… y seguirás sin saber
que mucho te amé. Sufrir es como amar, y tu lo sabes.
Comentarios
me gusto tu blog,me parecieron muy lindas tus poesias.sobre todo "Tren de despedida" y vanidad.
Gracias por compartirlas, espero subas aquello que todabia permanece oculto.
un abrazo.nos vemos.
Alberto